AdSense rechazado por contenido de poco valor: cómo arreglarlo
Google no pide un número mínimo de artículos, sino una web terminada, con contenido propio y útil, y que cumpla las normas de privacidad europeas.
Substack se queda el 10 % de cada suscripción, más el procesador de pagos, y solo una pequeña parte de los lectores gratuitos acaba pagando. Con 3.000 suscriptores, las cuentas salen así.
Una newsletter gana dinero con suscripciones de pago, patrocinios, enlaces de afiliado o la venta de productos propios. Si cobras con Substack, la plataforma se queda el 10 % de cada suscripción y Stripe añade su comisión de pago (Substack). Del lado de los lectores, los análisis independientes sitúan en torno al 3 % la proporción de suscriptores gratuitos que acaba pagando (Really Good Business Ideas).
Las newsletters han dejado de ser cosa de periodistas estadounidenses. Substack tiene ya un responsable de alianzas en España, Marcos García, que cifra en más de 150.000 los suscriptores de pago españoles; es un dato de la propia empresa, sin auditoría externa (Ara). Si dudas entre lanzar una newsletter o una web con anuncios, calcula también lo que te daría ese mismo público en páginas vistas con la calculadora de AdSense: al final del artículo comparamos las dos vías.
La respuesta corta es poco hasta que tienes unos miles de lectores fieles, y bastante más por lector que casi cualquier otro formato cuando los tienes. Una newsletter no vive de visitas sueltas, sino de personas que te han dado su correo y te leen cada semana.
Las cuentas dependen de tres números:
Las newsletters de política y de finanzas convierten por encima de la media; las de tecnología, por debajo. Y el tamaño juega en contra: las publicaciones muy grandes y generalistas suelen quedarse en el 1–2 %.
| Vía | Cómo funciona | Para quién encaja |
|---|---|---|
| Suscripción de pago | Una parte del contenido es solo para quien paga, al mes o al año | Análisis, nichos profesionales, opinión con firma reconocible |
| Patrocinio | Una marca paga por aparecer en una edición | Listas con público definido (sector, profesión, ciudad) |
| Afiliación | Enlaces a productos que recomiendas, con comisión por venta | Recomendaciones de compra, herramientas, libros |
| Producto o servicio propio | La newsletter lleva lectores a un curso, una consultoría o un libro | Expertos con algo que vender |
Fuente: elaboración de Monetízalo.
Lo habitual es combinar dos. Una newsletter gratuita con patrocinio y una edición extra de pago, por ejemplo, o una lista gratuita que vende una formación dos veces al año. La afiliación funciona igual que en una web, con el matiz de que algunos programas no permiten enlaces en correos electrónicos; Amazon, por ejemplo, los limita, como contamos en Amazon Afiliados en España. Los programas que sí lo aceptan aparecen en nuestra comparativa de programas de afiliados.
Las dos plataformas más usadas para cobrar suscripciones tienen modelos opuestos. Substack no cobra cuota y se queda un porcentaje; Beehiiv no se queda nada de las suscripciones, pero cobra una cuota mensual en cuanto la lista crece.
| Substack | Beehiiv | Web propia con Stripe | |
|---|---|---|---|
| Cuota mensual | 0 € | Gratis hasta 2.500 suscriptores; de pago después | Alojamiento y herramienta de envío |
| Comisión sobre suscripciones | 10 % | 0 % | 0 % |
| Procesador de pago | Stripe | Stripe | Stripe u otro |
| Neto de una suscripción de 6 €/mes | ≈5,02 € | ≈5,62 € menos la cuota | ≈5,62 € menos los costes fijos |
| Neto de una suscripción de 50 €/año | ≈43,65 € | ≈48,65 € menos la cuota | ≈48,65 € menos los costes fijos |
Fuente: cálculo de Monetízalo con la comisión de Substack, la tarifa de Stripe España para tarjetas del EEE (1,5 % + 0,25 €) y el 0,7 % que Stripe Billing cobra por los pagos recurrentes. No incluye IVA, que se paga aparte.
Con pocas suscripciones, Substack sale más barato porque no pagas nada hasta que cobras. A partir de cierto volumen, el 10 % pesa más que una cuota fija. Beehiiv cambió sus planes el 1 de octubre de 2026: mantuvo gratis el plan inicial hasta 2.500 suscriptores y renombró y subió los superiores, así que conviene mirar su página de precios antes de comparar (PPC Land).
Las suscripciones anuales dejan más neto, porque la parte fija de Stripe se paga una vez y no doce. Por eso casi todas las newsletters de pago ofrecen el año con un descuento de dos meses.
Imagina una newsletter semanal sobre vivienda y alquiler en Madrid con 3.000 suscriptores gratuitos, que abre cada edición el 40 % de la lista. Las tasas de conversión y apertura son supuestos para el ejemplo.
| Concepto | Supuesto | Al mes |
|---|---|---|
| Suscripciones de pago | 3 % de 3.000 = 90 lectores a 6 € | 540 € brutos |
| Comisiones (Substack + Stripe) | ≈0,98 € por suscriptor | −88 € |
| Patrocinios | 2 ediciones al mes a 150 € | 300 € |
| Total antes de impuestos | ≈752 € |
Fuente: cálculo de Monetízalo con supuestos propios. El precio del patrocinio sale de escalar la tarifa publicada de Tendenci@s (400 € con unos 7.800 suscriptores) a una lista de 3.000.
Lo más interesante de la tabla es lo que no se ve. La suscripción es casi todo margen y se repite cada mes; el patrocinio depende de que vendas cada edición. Y la cifra cambia mucho con la conversión: al 1 %, las suscripciones dejarían unos 150 € netos; al 5 %, unos 750 €.
En España, las newsletters que publican sus tarifas suelen vender un precio fijo por edición. Tendenci@s, sobre medios digitales, pedía 400 € por patrocinar un número cuando tenía unos 7.800 suscriptores, en junio de 2024. M&A Teaser, con público profesional de fusiones y adquisiciones, cobra 100 € por edición, sin impuestos, y 50 € si el anuncio es una oferta de empleo.
La referencia internacional es el CPM, el precio por cada 1.000 aperturas. Las guías del sector hablan de 10 a 75 dólares, más cuanto más profesional y concreto es el público (Automateed). Para fijar tu precio:
La diferencia entre el CPM y las tarifas de Tendenci@s o M&A Teaser no es un error. Una marca que quiere llegar a directivos de medios o a profesionales de las fusiones paga por la calidad del público, no por el volumen. Ahí está la ventaja de una newsletter de nicho frente a una web generalista.
Recuerda que el patrocinio es publicidad y tiene que identificarse como tal en el propio correo, como exige el artículo 20 de la LSSI.
Este es el punto que más sorprende a quien empieza. Una suscripción digital vendida a un particular es un servicio prestado por vía electrónica y lleva IVA. Si el lector está en España, el IVA es el español. Si está en otro país de la UE y tus ventas a particulares de otros países comunitarios superan los 10.000 € al año, se aplica el IVA de su país, que se declara a través de la ventanilla única (OSS) en la sede de la AEAT.
Substack permite activar Stripe Tax, que calcula y muestra el impuesto correcto en cada pago (Substack). Pero no lo ingresa por ti: Substack no actúa como vendedor ante Hacienda, a diferencia de plataformas como Patreon o Gumroad, que sí lo hacen (Alex Hyett). La declaración en el modelo 303 es tuya.
Queda la duda del tipo. La Ley del IVA aplica el 4 % a los periódicos y revistas también en formato electrónico, salvo que consistan sobre todo en publicidad (Ley 37/1992, art. 91). Si una newsletter cabe en esa definición no está claro, así que consúltalo con tu asesor antes de fijar el precio.
Los patrocinios, en cambio, se facturan a empresas como cualquier servicio de publicidad. Cómo hacerlo con marcas españolas y extranjeras está en cómo facturar como creador, y si cobras con regularidad, mira cuándo toca darse de alta como autónomo y cuánto costaría con la calculadora de cuota de autónomos.
Las dos vías se complementan, pero dejan dinero de forma muy distinta. Con los 3.000 suscriptores del ejemplo y cuatro envíos al mes, salen unas 4.800 aperturas mensuales. Si esas lecturas fueran páginas vistas de una web con lectores de España, AdSense dejaría entre 7 y 24 euros al mes con un RPM de 1,5 a 5 euros, según los rangos de cuánto paga AdSense por 1.000 visitas.
La newsletter rinde mucho más por lector porque cobra a quien más valora lo que haces. La web gana en alcance, porque el buscador te trae gente nueva cada día sin que tengas que pedirle el correo. Por eso la combinación más habitual es una web que capta suscriptores y una newsletter que los convierte en ingresos.
Si empiezas de cero, nuestra recomendación es lanzar gratis, publicar con regularidad durante unos meses y abrir el pago solo cuando tengas un núcleo de lectores que responde a tus correos. Con menos de 1.000 suscriptores, los patrocinios y el pago suelen dejar cantidades simbólicas.
Depende del número de suscriptores y de cuántos pagan. Con 3.000 suscriptores gratuitos y un 3 % que pasa a pago a 6 € al mes, una newsletter en Substack ingresaría unos 450 € netos al mes antes de impuestos, a lo que se pueden sumar patrocinios.
Substack no cobra cuota mensual. Se queda el 10 % de los ingresos por suscripciones de pago, y además Stripe cobra su comisión por cada pago, que en España es del 1,5 % + 0,25 € con tarjetas del Espacio Económico Europeo.
No hay un mínimo. Substack anima a sus autores a esperar que pague entre un 5 % y un 10 % de los suscriptores gratuitos, pero los análisis independientes sitúan la mediana en torno al 3 %. Con menos de 1.000 suscriptores, los ingresos suelen ser simbólicos.
En España se suele vender una tarifa fija por edición. Algunas newsletters publican sus precios: Tendenci@s pedía 400 € por edición con unos 7.800 suscriptores en 2024. La referencia internacional es un CPM de 10 a 75 dólares por cada 1.000 aperturas.
Sí. Una suscripción digital a un particular es un servicio prestado por vía electrónica y lleva IVA. Substack calcula el impuesto con Stripe Tax si lo activas, pero declararlo e ingresarlo a Hacienda es responsabilidad del autor.